La Comisión de Bioética de Castilla y León se creó en 2002 con el objetivo de asesorar a las instituciones y órganos del sistema de salud de la Comunidad en todo lo relacionado con la bioética en el ámbito sanitario. Además de impulsar la creación de los comités de área y de hospitales comarcales de Castilla y León, se encarga de la realización de informes y estudios sobre la materia. El otorrinolaringólogo leonés Antonio Blanco Mercadé es miembro de la Comisión desde su creación, en la que ha sido primero vicepresidente y ahora presidente. Se trata de un órgano al que se puede acceder cuando «hay un conflicto de valores», o así lo entiendan un enfermo, la familia o los propios profesionales. Puede ocurrir, explica Blanco Mercadé, que un paciente o su entorno no esté de acuerdo con la suspensión de un tratamiento, por ejemplo o, al contrario, que se quiera retirar definitivamente. Aclara, no obstante, que «no somos mediadores en un conflicto porque lo que hacemos es analizar el problema». Reconoce que aunque la Comisión se reúne con bastante periodicidad, no suele ser habitual que se vea obligada a intervenir. En este sentido, explica que los casos más comunes tienen que ver con pacientes que son Testigos de Jehová y se niegan a recibir una transfusión de sangre. En estas situaciones, prevalece la decisión del enfermo pero «hay que dialogar y explicar bien la situación».

Sobre las instrucciones previas, Antonio Blanco reconoce que el aumento del número de documentos es muy lento. «Hay mucho desconocimiento porque no queremos enfrentarnos al hecho de la muerte», asegura. Rechaza que se hable de «eutanasia pasiva» porque «es un concepto que no existe; la eutanasia siempre es activa». Y en este punto explica que retirar un tratamiento no significa provocar la muerte a un enfermo, porque fallecerá por efecto de la enfermedad. En cualquier caso, insiste en que las personas «al final lo que queremos es morir bien, sin sufrimientos» y en esta línea van la mayoría de las instrucciones, salvo cuando ya hay una enfermedad y entonces se concreta más sobre los deseos porque hay un mayor conocimiento. Por eso, recomienda hacer estos documentos porque «obliga a enfrentarse a la realidad de la muerte» y evita conflictos en las familias si llega a producirse una situación complicada.

El presidente de la Comisión de Bioética de Castilla y León recomienda registrar las instrucciones previas para afrontar la realidad de la muerte.

Fuente: https://www.abc.es/espana/castilla-leon/abci-todos-queremos-morir-bien-y-sin-sufrimientos-201811021239_noticia.html

MONTSE SERRADOR VALLADOLID 02/11/2018 12:49h